Muere Craig Venter, biólogo y empresario que descifró el genoma humano
Craig Venter, el biólogo y empresario estadounidense que fundó la empresa Celera Genomics para crear su propio Proyecto Genoma Humano en 1999 al margen del consorcio público, ha fallecido este miércoles en San Diego a los 79 años, según un comunicado del instituto J. Craig Venter, liderado por el investigador. Entre otros logros, Venter logró la primera secuenciación completa del material genético de un ser vivo y anunció que había logrado crear vida sintética.
El biólogo Craig Venter, en una imagen de archivo. EFE/FRANCISCO GUASCO
Marco Milán- muerte Craig Venter
Marco Milán
Investigador ICREA en el IRB Barcelona
Craig Venter compitió con el consorcio público para secuenciar el genoma humano a finales de los 90. Para mostrar su capacidad tecnológica, demostró al mundo que podía secuenciar el genoma de un organismo multicelular complejo y lo hizo con el genoma de Drosophila melanogaster. Unos años más tarde, publicó el genoma humano. La sorpresa fue ver el alto nivel de conservación génica entre una mosca y los humanos. Este trabajo catapultó a este organismo modelo al centro del campo de investigación de la biomedicina.
Lluis Montoliu - Craig Venter
Lluís Montoliu
Investigador en el Centro Nacional de Biotecnología (CNB-CSIC) y en el CIBERER-ISCIII
Ha muerto uno de los científicos más influyentes, vehementes, agresivos y ambiciosos de nuestra época. Seguramente una personalidad irrepetible que merece ser recordada no por sus frecuentes posicionamientos personalistas, sino por sus aportaciones.
La carrera para obtener el genoma humano en 2001 se ha explicado como una batalla entre el proyecto público, que empezó en 1988, liderado primero por James Watson (Cold Spring Harbor Laboratory) y luego por Francis Collins (NIH), en colaboración con el instituto Sanger en Cambridge y muchos otros laboratorios, y el proyecto privado, liderado por la empresa Celera Genomics, fundada por Craig Venter en 1998. En realidad, no existió tal batalla y fue más una colaboración que una competición.
Craig Venter desarrolló el método de secuenciación de ADN llamado “shot-gun”, basado en trocear las moléculas de ADN en numerosos fragmentos de pequeño tamaño, fáciles de secuenciar, para luego ensamblarlos en la secuencia correcta. Pero para eso necesitaba referencias externas, una cartografía, un mapa físico bien establecido que fue lo que proporcionó el proyecto público. En otras palabras, ambos proyectos se necesitaban. La cartografía permitió saber dónde había que situar los fragmentos de ADN que secuenciaba Celera y Craig Venter. Y los numerosísimos fragmentos que producían estos permitieron al proyecto público completar el genoma también. El resultado fue una publicación doble, en febrero de 2001. Craig Venter publicó su genoma “privado” en la revista Science, y el proyecto público del genoma humano se reportó en la revista Nature.
La comunidad científica y la sociedad en general se beneficiaron de esta aparente lucha que resultó ser más bien una colaboración efectiva, una ayuda mutua, aunque inicialmente fuera a regañadientes, a cara de perro. Pero incluso el más orgulloso y soberbio de los científicos, como Venter, que quería apisonar y superar al proyecto público del genoma humano, avasallando con sus máquinas de última generación y sus aplicaciones de secuenciación masiva, tuvo que acabar reconociendo que sin el mapa general que habían construido (y compartido libremente) el proyecto público del genoma no habrían podido completar el puzle, no habrían podido situar sus millones de fragmentos pequeños de ADN en el sitio correcto. La unión hace la fuerza.
Naturalmente Craig Venter dejó huella en el genoma, pues de las cinco personas que se usaron para obtener el genoma privado, una de ellas era él mismo. ¿Podemos pensar en algo más narcisista que secuenciar tu propio genoma para que el resto del mundo lo use de referencia? Así era Venter. Pero Venter también será recordado por sus aportes en biología sintética, por haber obtenido en 2010 la primera célula sintética, en el laboratorio. Su equipo preparó la bacteria Mycoplasma laboratorium, empalmando diferentes fragmentos de ADN y genes hasta crear un genoma mínimo que permitía la autorreplicación de la célula resultante, a pesar de haber sido creada en el laboratorio. Algo ciertamente espectacular, abriendo un campo que ha seguido progresando. También merece ser recordado por sus iniciativas pioneras obteniendo metagenomas de la naturaleza. En otras palabras, secuenciando ADN presente en ecosistemas y a partir de ahí deduciendo los genomas de los microorganismos presentes y descubriendo nuevos genes con posibles aplicaciones.
Despedimos a una personalidad arrolladora, alguien que con todas sus sombras logró que su nombre se asociara a una de las iniciativas más relevantes que nos propusimos los seres humanos: ser la primera y única especie capaz de leer e interpretar su propio genoma. Nada más y nada menos.
Ángel Raya - Craig Venter
Ángel Raya Chamorro
Profesor de investigación ICREA y coordinador del programa de Medicina Regenerativa del Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge (IDIBELL), miembro de CIBER-BBN, director del programa de Traslación Clínica de Medicina Regenerativa en Cataluña y catedrático de Fisiología de la Universitat de Barcelona
Ciertamente una figura peculiar… Se ha ido una de esas figuras que parten la historia de la ciencia en dos. Para quienes trabajábamos en genética del desarrollo, su legado no es solo técnico, sino vital: recuerdo la mezcla de incomodidad y fascinación cuando nuestro laboratorio se suscribió al Celera Discovery System, su buscador privado. Me generaba un conflicto enorme: lo ‘bueno’, el camino recto, era el proyecto público; lo de Venter representaba la iniciativa privada, con sus prisas y su ambición de patentar. Pero la realidad es que aquella herramienta nos permitió hacer proyectos que antes eran impensables. Y esa tensión, esa paradoja entre lo público y lo privado, es parte irrenunciable de su historia y de la nuestra.
Justo Castaño - Craig Venter
Justo P. Castaño
Catedrático de Biología Celular en el Departamento de Biología Celular, Fisiología e Inmunología de la Universidad de Córdoba e investigador responsable del grupo Hormonas y Cáncer del Instituto Maimónides de Investigación Biomédica de Córdoba (IMIBIC)
¿Quién no conoce su desmedido protagonismo y su papel en el proyecto del genoma humano? Menciono su nombre y su principal y más conocido proyecto en las clases del Máster de Biomedicina para explicar lo que supuso su iniciativa en la transformación realmente revolucionaria que ha experimentado el conocimiento molecular del ser humano al comienzo de este siglo XXI. Un antes y un después, literalmente.
Lo considero un visionario que convirtió lo que para muchos era algo impensable o imposible en un reto alcanzable. Es cierto que está rodeado de muchas controversias porque sus opiniones en demasiadas materias son algo más que cuestionables, pero sería difícil comprender el conocimiento del genoma humano, sin su impulso transformador. Cuando lideró la propuesta de secuenciar el genoma humano, el coste de hacerlo se estima que superó los 3000 millones de dólares, y entre otras decisiones polémicas, él se puso en el centro del proyecto, también para que se secuenciara su propio genoma.
Hoy en día por menos de 500 € se puede hacer una secuenciación de un genoma humano y más pronto que tarde podrá hacerse por poco más de 100 €. Que todo esto haya ocurrido en menos de 30 años es realmente impresionante.
Parte de los avances vividos en este periodo se debe a personalidades controvertidas y singulares como Craig Venter. La perspectiva del tiempo nos permitirá valorar con criterios objetivos la verdadera contribución al avance de la ciencia de las iniciativas que lideró.
Sebastián Chávez - Craig Venter
Sebastián Chávez de Diego
Catedrático de la Universidad de Sevilla y miembro del grupo de Expresión Génica en Eucariontes
Yo destacaría su carácter visionario y su capacidad para introducir maneras de gestión empresarial en grandes proyectos científicos, primero en el proyecto Genoma Humano, y luego en el ámbito de la biología sintética. Se propuso metas que parecían fuera de alcance e incorporó un modo de hacer las cosas que en la ciencia académica no se conocía. Eso le acarreó una fama de heterodoxo que venía a contaminar el impoluto mundo de la investigación básica, pero en el fondo fue un estimulante de primer orden para conseguir objetivos de primer orden. Si tuviera que destacar uno de sus logros, me quedaría con el hecho de conseguir sintetizar por primera vez el genoma completo de un organismo y hacerlo funcionar como ente autorreplicante. Lo considero el hito más grande en el concepto materialista de la vida.
muere craig venter - francisco martínez abarca
Francisco Martínez-Abarca
Investigador en el departamento Microbiología del Suelo y la Planta, Estación Experimental del Zaidín-CSIC
Ha sido uno de los científicos responsables de grandes cambios producidos en la transición del siglo XX al XXI, la era de la genómica. Venter fue un científico brillante y controvertido tanto en su faceta científica como en la innovadora. A finales de los 90 del siglo pasado, la mayoría de los abordajes en la secuenciación del ADN de cualquier ser vivo eran tremendamente laboriosos y costosos. Él, como visionario, se empeñó en que empezar la casa por el tejado era lo más rápido y barato. Promovió desde su empresa CELERA-Genomics la explosión de servicios de secuenciación de ADN por todos los laboratorios del mundo, suponiendo un cambio en la manera de hacer ciencia e influyendo en el desarrollo de nuevas disciplinas como la bioinformática, la microbiología, la evolución en biología sintética, la secuenciación del genoma humano… Estos modificaron para siempre el paisaje de las bases de datos.
Sin duda, es uno de los científicos a los que la ciencia actual le debe todo un reconocimiento, que quizás su controvertida ambición ha evitado recibirlo como se hubiera merecido. Muchos grupos actuales de investigación genómica estamos en deuda con él, descanse en paz.
Ana Dopazo - muere Craig Venter
Ana Dopazo
Jefa de la Unidad de Genómica del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC)
Todavía me sorprendo cuando, en charlas en institutos o en la universidad, nadie conoce a Craig Venter. En el Proyecto Genoma Humano fue líder de la iniciativa privada con su empresa Celera Genomics, compitiendo frontalmente con la iniciativa pública liderada por Francis Collins. Publicaron el borrador del proyecto back to back” como muestran las portadas de Nature y Science del año 2001. Venter fue la primera persona en secuenciar su genoma completo (2007, The Diploid Genome Sequence of an Individual Human). Otra figura polémica, James Watson, fue el segundo humano en secuenciar su genoma completo. Al proyecto genoma humano le siguió la biología sintética, con su propia polémica.