Justo P. Castaño
Catedrático de Biología Celular en el Departamento de Biología Celular, Fisiología e Inmunología de la Universidad de Córdoba e investigador responsable del grupo Hormonas y Cáncer del Instituto Maimónides de Investigación Biomédica de Córdoba (IMIBIC)
¿Quién no conoce su desmedido protagonismo y su papel en el proyecto del genoma humano? Menciono su nombre y su principal y más conocido proyecto en las clases del Máster de Biomedicina para explicar lo que supuso su iniciativa en la transformación realmente revolucionaria que ha experimentado el conocimiento molecular del ser humano al comienzo de este siglo XXI. Un antes y un después, literalmente.
Lo considero un visionario que convirtió lo que para muchos era algo impensable o imposible en un reto alcanzable. Es cierto que está rodeado de muchas controversias porque sus opiniones en demasiadas materias son algo más que cuestionables, pero sería difícil comprender el conocimiento del genoma humano, sin su impulso transformador. Cuando lideró la propuesta de secuenciar el genoma humano, el coste de hacerlo se estima que superó los 3000 millones de dólares, y entre otras decisiones polémicas, él se puso en el centro del proyecto, también para que se secuenciara su propio genoma.
Hoy en día por menos de 500 € se puede hacer una secuenciación de un genoma humano y más pronto que tarde podrá hacerse por poco más de 100 €. Que todo esto haya ocurrido en menos de 30 años es realmente impresionante.
Parte de los avances vividos en este periodo se debe a personalidades controvertidas y singulares como Craig Venter. La perspectiva del tiempo nos permitirá valorar con criterios objetivos la verdadera contribución al avance de la ciencia de las iniciativas que lideró.