Un experimento evalúa el efecto de los microplásticos en el calentamiento de la atmósfera
Los microplásticos y nanoplásticos de color suspendidos en la atmósfera podrían contribuir al calentamiento global en un nivel equivalente al 16 % del causado por el hollín. Los resultados, publicados hoy en la revista Nature Climate Change, sugieren que estas partículas podrían ser factores contribuyentes al cambio climático que hasta ahora no se habían reconocido, y que su papel debería tenerse en cuenta en futuras evaluaciones climáticas. Los autores señalan que los experimentos de laboratorio son una versión simplificada de los procesos atmosféricos y que la distribución global de las partículas de microplásticos y nanoplásticos debe determinarse con mayor precisión mediante observaciones.
Roberto Rosal - microplásticos atmósfera
Roberto Rosal
Catedrático de Ingeniería Química del departamento de Química Analítica, Química Física e Ingeniería Química de la Universidad de Alcalá
En este artículo, los investigadores hicieron un ejercicio de física predictiva. No obtuvieron muestras reales de partículas plásticas capturadas de la atmósfera, sino que prepararon muestras de un laboratorio triturando materiales adquiridos a un proveedor comercial. Mediante una técnica de microscopía electrónica avanzada llamada AC-TEM-EELS, midieron individualmente cómo cada color de plástico absorbe la energía y repitieron el proceso con los mismos materiales envejecidos artificialmente en laboratorio.
La investigación demostró que los plásticos coloreados absorben más energía que los incoloros, como era de esperar, y lo relacionaron con su masa en el conjunto experimental de partículas que manejaron. Finalmente, calcularon el impacto potencial en el calentamiento global a partir de la masa total de plástico suspendida por cada metro cuadrado de aire calculada a través del modelo de dispersión alimentado por inventarios globales de emisiones de plástico y por suposiciones sobre el tiempo de residencia de las partículas en la atmósfera.
El problema de este tipo de estimaciones, como ya se ha puesto de manifiesto en este mismo medio, es que pueden estar sobredimensionadas en muchos órdenes de magnitud. Se trata, por tanto, de un modelo de modelos donde la masa total de plásticos no proviene de muestreos reales, sino de simulaciones basadas en inventarios previos bastante discutibles. Aunque este tipo de construcciones no carecen totalmente de sustento, sus limitaciones son muchas y los resultados en términos de contribución al calentamiento atmosférico tienen que ser tomados con mucha cautela.
Sam Harrison - microplásticos atmósfera
Sam Harrison
Modelador medioambiental del Centro Británico de Ecología e Hidrología (UKCEH)
Cada vez hay más pruebas de que la contaminación por plásticos puede agravar el impacto de muchos límites planetarios, entre ellos el cambio climático, la acidificación de los océanos, la alteración de los flujos biogeoquímicos y la integridad de la biosfera. Sabemos que la contaminación por plásticos provoca que las partículas de microplásticos y nanoplásticos se transporten en nuestra atmósfera; sin embargo, sigue habiendo mucha incertidumbre en torno a la distribución de estas partículas en la atmósfera y sus efectos sobre el calentamiento atmosférico. Esta nueva publicación ofrece pruebas que respaldan que las partículas de plástico presentes en la atmósfera pueden absorber la luz y, por lo tanto, pueden provocar un aumento del calentamiento atmosférico, aunque necesitamos más pruebas antes de poder concluir con certeza los efectos de los plásticos sobre el cambio climático.
Conflictos de interés: “He recibido financiación del sector, entre otros, del Consejo Europeo de la Industria Química (Cefic) y de BASF”.
Eiko Nemitz - microplásticos atmósfera
Eiko Nemitz
Físico ambiental del Centro de Ecología e Hidrología del Reino Unido (UKCEH)
El artículo destaca el interesante potencial de los microplásticos y nanoplásticos para ejercer un efecto de calentamiento en la atmósfera. Sin embargo, las incertidumbres sobre este efecto son considerables, no solo debido a la variabilidad de sus propiedades ópticas, sino también a nuestro conocimiento limitado de sus emisiones y a la falta de mediciones para evaluar las predicciones de los modelos. Esto significa que necesitamos más investigación antes de poder debatir con seguridad la magnitud del impacto de los microplásticos y nanoplásticos en el calentamiento atmosférico.
Si se confirma mediante estudios posteriores, los microplásticos y nanoplásticos deberían considerarse entonces forzantes climáticos de vida corta, al igual que el propio carbono negro. Esto significa que su contribución al calentamiento global podría reducirse mucho más rápidamente mediante la reducción de emisiones que en el caso de los cambios en las emisiones de dióxido de carbono y óxido nitroso, por ejemplo, que persisten en la atmósfera durante muchos, muchos años. No obstante, el beneficio sería rápido pero limitado y no debería distraer de la necesidad de controlar las emisiones de los principales gases de efecto invernadero.
Jim Walker - microplásticos atmósfera
Jim Walker
Investigador en ciencia de los aerosoles en la Universidad de Bristol (Reino Unido)
En este estudio, los investigadores utilizaron mediciones de laboratorio de las propiedades ópticas de las partículas de microplástico para estimar su impacto potencial sobre el clima global. Sus hallazgos sugieren que este factor, anteriormente pasado por alto, podría contribuir al calentamiento, aunque en un grado mucho menor que las emisiones de gases de efecto invernadero, y que el color de las partículas —más que el tipo de plástico— se perfila como un factor importante.
Es importante reconocer las considerables incertidumbres asociadas a estas estimaciones, como ocurre con los efectos de los aerosoles en general. Sin embargo, estas incertidumbres subrayan la importancia de continuar la investigación en este ámbito para comprender mejor cómo las actividades humanas están influyendo en el sistema climático de la Tierra.
- Artículo de investigación
- Revisado por pares
Liu et al.
- Artículo de investigación
- Revisado por pares