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Aire acondicionado frente al cambio climático: ¿indispensable o incompatible?

La climatización de los edificios es necesaria para combatir las altas temperaturas de los veranos, cada vez más largos y calurosos; pero no está exenta de controversia debido a su consumo energético e impacto sobre el medioambiente. Hoy la OMS presenta su nueva guía de planes de acción sobre salud y calor, en la que reconoce que el aire acondicionado es problemático, a la vez que insiste en la necesidad de acceso a estos sistemas para población vulnerable. En una reciente sesión informativa organizada por el SMC España, analizamos su papel en la lucha contra el calentamiento global. 

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El aumento del nivel del mar incrementa la frecuencia de los fenómenos extremos en las costas

El aumento del nivel del mar ha cuadruplicado la frecuencia de los fenómenos extremos relacionados con este fenómeno en las costas desde 1900. Es una de las conclusiones de un estudio, con participación española, que sugiere que el cambio climático ya ha alterado el riesgo de inundaciones costeras y pone de relieve la necesidad de integrar estos cambios en las estrategias de adaptación y gestión de riesgos. Más de 680 millones de personas en todo el mundo viven en regiones costeras de baja altitud, donde pequeños cambios en el nivel del mar pueden afectar significativamente al riesgo de inundaciones. El estudio se publica en Nature Climate Change y coincide con otro trabajo, publicado el mismo día en Science Advances, que asegura que desde los años 70 se ha triplicado el número de días en los que el nivel del mar ha sobrepasado las medias anuales. 

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Lo que le pasa al océano afecta a todo el planeta: hacia una COP31 azul

Mientras crece la discusión sobre una posible COP31 azul, un análisis publicado en Nature Portfolio advierte de que el calentamiento oceánico, las olas de calor marinas y la aceleración de la subida del nivel del mar están empezando a desafiar sistemas internacionales diseñados para una realidad climática mucho más estable que la actual. El trabajo propone varias acciones prioritarias para integrar el océano más directamente dentro de la gobernanza climática internacional.

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Un informe de la ONU detalla las consecuencias cada vez más graves de la IA relacionadas con el agua, la tierra y las emisiones de carbono

Un nuevo informe de Naciones Unidas (ONU) evalúa los costes ambientales anuales de la inteligencia artificial (IA). Según el documento, para el año 2030, si los centros de datos fueran un país, su consumo eléctrico estaría al nivel del de Francia. En cuanto a las emisiones de dióxido de carbono, estas podrían alcanzar los 400 millones de toneladas de CO₂ equivalente, comparables a las emisiones totales del Reino Unido. Los 9,3 billones de litros de agua que utilizan cubrirían las necesidades de agua potable de los 8.100 millones de personas del planeta durante 1,6 años. El informe señala que la generación de vídeos de alta resolución está en el top del consumo energético de la IA. Además, denuncia la desigualdad digital y la injusticia ambiental cada vez mayor entre las naciones que controlan los sistemas de IA y las que asumen sus costes ambientales, sobre todo, en el sur global. 

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La eliminación de carbono deberá crecer más rápido que la energía solar para cumplir con los compromisos climáticos

Los actuales compromisos climáticos de los países no alcanzan los objetivos para limitar el calentamiento global a 1,5 °C este siglo, con un déficit de más de 5.000 millones de toneladas de CO₂ anuales para 2050. Es una de las conclusiones de la tercera edición del informe The State of Carbon Dioxide Removal. Para contrarrestar este déficit, el documento calcula que la eliminación de dióxido de carbono debería crecer a un ritmo comparable al de las transiciones energéticas limpias más rápidas, como la energía solar o los vehículos eléctricos. El informe destaca que el mundo elimina unos 2.200 millones de toneladas de CO₂ de la atmósfera cada año, casi en su totalidad con acciones terrestres como la restauración de bosques. Las nuevas tecnologías que utilizan maquinaria o minerales para almacenar carbono representan solo un 0,1 % de la eliminación total. 

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El declive de los polinizadores más allá de las abejas de la miel

Hace décadas se empezó a alertar del descenso de las poblaciones de abejas de la miel. Aunque su situación ha mejorado, la del resto de insectos polinizadores no. En conjunto, todos ellos hacen posible la reproducción de casi el 90 % de las plantas con flores y contribuyen directamente en tres de cada cuatro cultivos que alimentan al mundo. Analizamos las causas del declive, su situación actual y las medidas que intentan protegerlos.

 

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Aunque reducir emisiones de aerosoles mejora la calidad del aire y la salud, un estudio muestra que contribuye a acelerar el calentamiento global

Entre 2013 y 2023, las emisiones globales de contaminantes atmosféricos de origen humano disminuyeron de forma significativa gracias a diferentes normativas, lo que mejoró la calidad del aire y la salud pública. Sin embargo, los aerosoles que forman parte de estas emisiones reducen la energía solar entrante, lo que, según un estudio publicado en PNAS, supone que el 52 % de la aceleración del calentamiento global puede atribuirse a la reducción de aerosoles atmosféricos durante esa década, en comparación con el periodo entre 1970 y 2012. El trabajo se centró en la reducción de tres grandes fuentes de emisiones: China, regiones terrestres fuera de China y el transporte marítimo internacional. Según los autores, las políticas de mitigación de la contaminación atmosférica deberían centrarse en reducir las emisiones de CO2 y metano, en lugar de focalizarse únicamente en la reducción global de las emisiones. 

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El calor en el Mundial de Fútbol de Norteamérica superará los límites para jugar con seguridad en varios partidos

Un análisis de la World Weather Attribution muestra que los jugadores y la afición se enfrentan a un riesgo mucho mayor de sufrir un calor y una humedad extremos en la Copa Mundial de la FIFA 2026 que se celebrará del 11 de junio al 19 de julio en Norteamérica, en comparación con el torneo de 1994 celebrado en el mismo continente. El informe analiza la probabilidad de que cada uno de los 104 partidos que se celebrarán en Canadá, Estados Unidos y México cumpla las directrices de seguridad del sindicato de futbolistas FIFPRO. Cerca de una cuarta parte de los partidos se disputarán cuando las condiciones superen los 26 ºC de temperatura de bulbo húmedo un índice que mide la capacidad del cuerpo para enfriarse, que implica pausas para refrescarse. Además, cinco partidos superarán el umbral de los 28 ºC de este indicador que equivalen a 38 ºC con calor seco, un límite que la FIFPRO marca para que se aplacen los encuentros. 

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Los efectos a corto plazo de la contaminación atmosférica se asocian a 146.500 muertes prematuras al año en Europa

Un estudio realizado por el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), en colaboración con el Barcelona Supercomputing Center (BSC-CNS), ha analizado la mortalidad a corto plazo asociada a los efectos combinados de múltiples contaminantes atmosféricos en 31 países europeos. Según sus estimaciones, esta exposición se asocia con 146.500 muertes prematuras al año y afecta de manera diferente a las personas según la edad, el sexo y la causa de muerte: los hombres jóvenes son más vulnerables que las mujeres jóvenes, pero el patrón se invierte con la edad. Los autores, que publican el estudio en Nature Health, proponen crear una nueva generación de sistemas de alerta temprana basados en el impacto que se dirijan específicamente a grupos vulnerables. 

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Las regiones europeas más ricas tienen más riesgo de mortalidad por altas temperaturas, pero no por frío

Las zonas europeas con mayores desigualdades económicas presentan un mayor riesgo de mortalidad tanto por frío como por calor, mientras que las regiones con mayor riqueza tienen mayor riesgo durante los episodios de calor y menos por frío. Así lo revela un estudio liderado por el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal) y publicado en Nature Health. Según los autores, la mayor vulnerabilidad al calor de las regiones con más PIB podría obedecer a una mayor presencia de islas de calor y urbanización en esas zonas, mientras que menos riesgo por frío se explicaría por viviendas mejor aisladas y menor pobreza energética. Los resultados se basan en el análisis de una base de datos de mortalidad, que abarca desde el año 2000 hasta el 2019, e incluye a la población urbana y rural de 32 países de Europa. 

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