El origen y el proceso por el que surgieron las células eucariotas, las que conforman a los animales, plantas u hongos, es aún una de las grandes preguntas de la biología. La explicación dominante, defendida por la bióloga Lynn Margulis, situaba a la unión entre una arquea y una bacteria como el punto de inflexión. Ahora, un estudio realizado desde el IRB Barcelona y el Barcelona Supercomputing Center replantea y completa la teoría actual. Los resultados, publicados en la revista Nature, apuntan a que el proceso fue más largo y complejo de lo que se pensaba. Al menos otras dos bacterias diferentes contribuyeron al desarrollo de las células eucariotas y virus gigantes parecen haber actuado como vehículos de transmisión de genes. Para explicar el estudio, el Science Media Centre España organizó una sesión informativa con Toni Gabaldón, investigador principal de la publicación.