Hospital Clínic
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Jefa del Servicio de Cardiología en el Hospital Clínic de Barcelona e investigadora en el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) y en el Institut d’Investigacions Biomèdiques August Pi Sunyer (IDIBAPS)
Neurólogo en el Hospital Clínic de Barcelona
Jefe de servicio de Microbiología en el Hospital Clínic de Barcelona, profesor asociado en la Universitat de Barcelona e investigador en ISGlobal Barcelona
Psiquiatra e investigador en la Unidad de Trastornos Bipolares y Depresivos del Hospital Clínic de Barcelona
Jefe del grupo de investigación Arritmias y Actividad Física del IDIBAPS, electrofisiólogo cardiaco en el Hospital Clínic Barcelona, profesor asociado de Medicina en la Universitat de Barcelona e investigador del CIBERCV
Catedrático de Psiquiatría de la Universidad de Barcelona, jefe del Servicio de Psiquiatría y Psicología del Hospital Clínic de Barcelona e investigador del Centro de Investigación Biomédica en Red de Salud Mental (CIBERSAM)
Neuróloga de la Unidad de Neuroinmunología del Servicio de Neurología del Hospital Clínic de Barcelona
Psiquiatra e investigador de la Unidad de Trastornos Depresivos y Bipolares del Hospital Clínic de Barcelona
Médica adjunta de Psiquiatría e investigadora posdoctoral en la Unidad de Trastornos Bipolares y Depresivos del Servicio de Psiquiatría y Psicología del Hospital Clínic de Barcelona
Catedrático de Medicina en la Universidad de Barcelona y coordinador de la Unidad de Sensibilización Central en el Hospital Clínic de Barcelona
Mientras preparaban una revisión sistemática de estudios en animales sobre la hemorragia subaracnoidea –un tipo particular de ictus–, un equipo holandés detectó imágenes sospechosas y reorientó la investigación: analizó 608 publicaciones consideradas relevantes en busca de posibles problemas en sus resultados. Sus conclusiones son que 243 (el 40 %) presentaban imágenes duplicadas o potencialmente manipuladas, lo que genera dudas sobre su fiabilidad. La gran mayoría (el 87 %) proceden de China y solo el 22 % han sido corregidos. Según los investigadores, estos hallazgos “podrían explicar por qué, a pesar de cientos de estudios en animales publicados en este campo, aún no disponemos de tratamientos efectivos para la lesión cerebral temprana en pacientes con ictus hemorrágico”. Los resultados se publican en Plos Biology.
Diferentes fármacos antidepresivos provocan efectos secundarios distintos en el organismo, en parámetros como la frecuencia cardíaca, la presión arterial o el peso corporal, según confirma un metaanálisis publicado por The Lancet. Por ejemplo, la administración de agomelatina se asocia con una pérdida de peso, mientras que otros como la maprotilina se relacionan con un aumento. La investigación aglutina 151 estudios y 17 informes de la FDA, la agencia federal de alimentos y medicamentos de Estados Unidos, que engloban a más de 58.000 personas y en los que se compararon 30 fármacos antidepresivos con placebo.
La terapia antirretroviral se ha convertido en un tratamiento vital para las personas con VIH. Sin embargo, no se trata de una herramienta curativa, porque el virus es capaz de refugiarse y ocultarse en determinadas células de la sangre. Ahora, un estudio con 65 personas —30 mujeres y 35 hombres— que seguían esta terapia ha observado que el sistema inmunitario de las mujeres tiende a ser más eficaz a la hora de controlar el virus. Según los investigadores, que publican los resultados en la revista Science Translational Medicine, el estudio “refuerza la importancia de considerar el sexo en el diseño e implementación de intervenciones médicas dirigidas a la curación y sugiere que las mujeres podrían ser mejores candidatas para explorar estrategias dependientes de la inmunidad innata”.
Hasta ahora, el bienestar percibido seguía una curva en forma de U en función de la edad, disminuyendo –por la preocupación, el estrés o la depresión– hasta que las personas alcanzaban la mediana edad, los 50 años, para luego repuntar hasta la vejez. Con el malestar, la U se invierte y hablamos de la “curva de la infelicidad”, con forma de joroba. Ahora, una investigación publicada en PLOS One con datos de EEUU y Reino Unido afirma que este malestar asociado a la edad está disminuyendo y ya no existiría tal joroba. La razón del cambio sería el deterioro de la salud mental de los jóvenes, sobre todo de los menores de 25 años. El estudio incluye además datos de 44 países de entre 2020 y 2025 –entre ellos España– y confirma que el malestar ya no tiene forma de joroba, sino que disminuye con la edad.
Al menos parte de los genes que permiten la hibernación en ciertos animales se encuentran también en nuestro ADN, pero se regulan de forma distinta. Ahora, investigadores de la Universidad de Utah (Estados Unidos) han analizado el genoma humano y han identificado regiones y cambios concretos que afectan a dicha regulación, lo que podría servir en el futuro para aprovechar algunas de sus ventajas. Según los investigadores, que comparten los resultados en dos trabajos publicados simultáneamente en la revista Science, “existe la posibilidad de que, al comprender estos mecanismos, podamos encontrar estrategias para intervenir y ayudar con las enfermedades relacionadas con la edad y mejorar nuestra propia salud".
Una formulación oral de risperidona se podría administrar cada semana en vez de cada día para tratar pacientes con esquizofrenia con la misma eficacia, según afirma un ensayo clínico de fase III publicado en The Lancet Psychiatry. El estudio incluyó 83 pacientes en Estados Unidos.
Un estudio internacional ha advertido de los posibles riesgos del uso generalizado del trasplante de microbiota fecal sin tener en cuenta la región del intestino a la que llegan los microbios transferidos. El experimento, realizado en ratones y muestras de tejido humano, mostró que los microbios procedentes del trasplante –en su mayoría, microbios anaeróbicos del colon– colonizaban el intestino delgado, persistían allí meses y modificaban ese nuevo entorno, provocando cambios en el metabolismo del huésped. Según los autores, cuyo estudio se publica en la revista Cell, esto puede tener consecuencias duraderas e imprevistas, así como desequilibrios en el ecosistema intestinal de los pacientes.
Los grandes modelos de lenguaje —sistemas de inteligencia artificial basados en aprendizaje profundo— podrían ser útiles en la detección de riesgos para la salud mental como depresión y riesgo de suicidio en pruebas narrativas de pacientes que están bajo tratamiento psiquiátrico. Es una de las conclusiones de una investigación publicada en JAMA Network Open, que también muestra el potencial de los embeddings —una técnica de procesamiento de lenguaje natural que convierte el lenguaje humano en vectores matemáticos— para lograr este mismo fin.
La narcolepsia de tipo 1 es un trastorno del sueño caracterizado por somnolencia diurna excesiva y cataplejía —pérdida repentina de tono muscular—. Los tratamientos existentes se basan en paliar los síntomas, con moderado éxito. Ahora, un ensayo clínico internacional de fase 2, con participación de la Universidad CEU San Pablo y de otros centros españoles, publicado en la revista NEJM, muestra los resultados de un nuevo fármaco dirigido a la causa del trastorno. En general, los beneficios parecen superiores y no se observaron efectos adversos graves. Según los autores, “los resultados son prometedores” y suponen “un impacto muy significativo en la calidad de vida de estos pacientes".
Un ensayo clínico en fase 1 ha probado la seguridad y la eficacia preliminar de una nueva forma de terapia con células CAR-T —a las que denominan “armadas”—, en pacientes con linfoma. La novedad consiste en añadir otro gen que ayude a aumentar la respuesta. De los 21 pacientes tratados, todos resistentes a múltiples líneas de tratamiento incluyendo terapias aprobadas de CAR-T en 20 de ellos, el 81 % mostró una respuesta y el 52 % llegó a alcanzar una remisión completa sin que los efectos secundarios fueran significativamente mayores que con la opción estándar. Los resultados se publican en la revista NEJM.