Universidad de La Rioja
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Catedrático en el departamento de Química de la Universidad de La Rioja
Investigadora de la Universidad de La Rioja y miembro del Grupo Especializado para el Estudio de la Microbiota Humana de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC-GEMBIOTA)
Uno de los factores de riesgo genético para desarrollar la enfermedad de Parkinson más conocidos es ser portador de variantes del gen GBA1. Un nuevo estudio publicado en la revista Nature Medicine ha comparado el microbioma de 43 portadores de dicho gen que no habían desarrollado la enfermedad con 271 pacientes con párkinson y 150 personas sanas. Los resultados mostraron, además de alteraciones en el microbioma en el grupo de pacientes, que un 25 % del microbioma de los portadores de este gen mostraba alteraciones, siendo un perfil intermedio entre los otros dos grupos. Los resultados fueron validados con cohortes independientes de Reino Unido, Corea y Turquía. Según los autores “las alteraciones del microbioma intestinal pueden identificar a individuos con riesgo tanto genético como no genético en la población general que podrían estar progresando hacia la enfermedad de Parkinson”.
Un equipo de investigación identificó cinco grandes fases de la topología cerebral a lo largo de la vida humana —cambios en la estructura de las conexiones neuronales—, según detalla en un artículo publicado en Nature Communications. Usando imágenes de cerebros de 3.802 personas entre 0 y 90 años, define cuatro puntos de inflexión alrededor de los 9, 32, 66 y 83 años.
Un equipo describe en la revista Science cómo crear moléculas orgánicas cuya geometría rompe la llamada regla de Bredt. Según esta regla descrita en el año 1924, los enlaces dobles entre dos átomos de carbono no pueden existir en ciertas posiciones de una molécula. Hasta ahora, esta regla había limitado los tipos de moléculas que los científicos pueden imaginar y generar.
El Nobel de Química 2022 ha sido otorgado a Barry Sharpless y Morten Meldal por sentar las bases de la química del clic, que une de forma rápida y eficaz bloques de construcción molecular; y a Carolyn Bertozzi, pionera en las reacciones bioortogonales, que utilizan esta técnica dentro de organismos vivos sin alterar la química de la célula.