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Roi Cohen Kadosh

Catedrático de Neurociencia Cognitiva y director de la Escuela de Psicología de la Universidad de Surrey (Reino Unido)

Este comunicado de prensa es, en términos generales, preciso y refleja un ensayo clínico aleatorizado bien realizado y de tamaño relativamente amplio. Los resultados son alentadores y sugieren que la estimulación continua acelerada theta burst —una forma rápida de estimulación magnética cerebral con patrones específicos administrada mediante equipos de estimulación magnética transcraneal (EMT)— puede mejorar la comunicación social en un grupo de niños con autismo durante un mes después del tratamiento.  

Dicho esto, los resultados deben interpretarse con cierta cautela. En este ensayo, el grupo que recibió estimulación activa presentaba una puntuación media más alta en la escala SRS-2 que el grupo placebo al inicio (84,28 frente a 78,85; es decir, 5,43 puntos más), lo que indica que partían de dificultades más graves en la variable principal de resultado. Este aspecto es relevante, ya que las diferencias iniciales entre grupos pueden contribuir en parte al tamaño de la mejoría observada tras el tratamiento. La ventaja observada de la estimulación activa frente al placebo fue una reducción de 6,25 puntos tras el tratamiento y de 6,17 puntos en el seguimiento al mes. Los propios autores reconocen esta limitación.  

Asimismo, los autores han tenido en cuenta varios posibles factores de confusión, incluidos los efectos de expectativa (que, como mostramos mi grupo y yo hace dos años, pueden explicar parte de los efectos observados con EMT), y los análisis estadísticos son, en general, sólidos. No obstante, se necesita un seguimiento más prolongado para determinar si los beneficios se mantienen en el tiempo. Aun así, se trata de un comienzo muy prometedor. No es razonable esperar, en esta fase, conclusiones sobre lo que ocurrirá a los 6 o 12 meses.  

También es importante no sobredimensionar lo que demuestra este estudio. Los resultados respaldan la necesidad de seguir investigando este enfoque como posible complemento a las intervenciones existentes, y su principal fortaleza es que utiliza una aproximación biológica directa, lo que podría ofrecer una vía complementaria relevante. A partir de aquí, será necesario profundizar en estudios mecanísticos que aclaren cómo esta estimulación afecta al cerebro, si la corteza motora es realmente la diana óptima y si enfoques más personalizados podrían generar beneficios más consistentes y de mayor magnitud.

ES