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Mikel González

Profesor de investigación del BC3 y coordinador de la Línea de Investigación 2– Low Carbon y codirector de OTEA (Observatorio de la Transición Energética y la Acción Climática)

Este décimo informe de indicadores de Lancet Countdown sobre salud y cambio climático aporta abundante evidencia de que varios de los daños para la salud han crecido más rápido desde el Acuerdo de París que en la década anterior. Uno de los datos más relevantes es que en 2023 el calor se asoció a unas 710.000 muertes en el mundo, más del 70 % de ellas atribuibles al cambio climático. Ante esta evidencia, los autores piden que el cambio climático se declare formalmente una emergencia sanitaria global. 

Aunque se ha avanzado desde París, la acción climática sigue sin estar alineada con sus objetivos. La inversión mundial en energías limpias alcanzó un récord de 2,1 billones de dólares en 2025, casi el doble que la dedicada a combustibles fósiles. Sin embargo, las mayores empresas de petróleo y gas planean una producción muy superior a la compatible con el objetivo de París, lo que, a mi juicio, puede generar activos que queden varados. 

El informe también muestra que los 87 países analizados concedieron en 2024 subsidios a los combustibles fósiles por valor de 906.000 millones de dólares, casi diez veces de lo recaudado mediante el precio del carbono. Corregir estas señales económicas es clave para acelerar los avances que ya se observan.

ES