Óscar Larrosa
Neurofisiólogo clínico, experto en Medicina del Sueño y responsable clínico-asistencial de la Unidad de Medicina del Sueño de MIP Salud-Medicina Integral Personalizada
Globalmente, es una revisión de evidencias y el estado de la cuestión impecable, con una calidad alta, en mi opinión.
Señala lo que ya se sospechaba o sabía: en niños de edades tempranas, cada vez se recurre más a la melatonina como remedio rápido sin estudiar el problema para el insomnio, a pesar de las insuficientes evidencias de utilidad global, especialmente a largo plazo. Y en largo plazo no están suficientemente documentadas sus posibles repercusiones.
El problema, bien señalado, puede estar en la venta libre de la melatonina en muchos países, lo que facilita su uso como remedio mágico y fácil (quizás para los padres), lo que en biología y medicina es poco recomendable, si no se estudian las causas en niños con desarrollo normal. Su eficacia y utilidad está validada en problemas de neurodesarrollo a más largo plazo, pero esto no es trasladable a niños con insomnio con desarrollo normal. Su uso solo parece razonable, en ciertos casos, en problemas de insomnio de inicio, a corto plazo y a dosis no muy altas, por precaución y por no saber aún muchas cosas de esta hormona neuroendocrina.
No le veo al artículo grandes limitaciones y sí muchas virtudes.