Eduard Vieta
Director del Instituto de Neurociencias del Hospital Clínic, catedrático de Psiquiatría de la Universidad de Barcelona e investigador de IDIBAPS y CIBERSAM
Este fármaco supone un avance importante en el tratamiento de la esquizofrenia, ya que es el primer medicamento que no actúa directamente sobre los receptores dopaminérgicos, sino los muscarínicos. En este sentido, aunque acetilcolina y dopamina están interconectadas, supone una innovación muy relevante ya que supone un mecanismo de acción distinto de los fármacos vigentes y un perfil de efectos adversos también diferente, que puede constituir una buena alternativa para los pacientes que no toleran los fármacos utilizados en la actualidad.
Además, el tamaño del efecto en fase aguda y los resultados del estudio de extensión respecto a seguridad y efectividad a largo plazo son también positivos. Tras su aprobación, la experiencia clínica dirá hasta qué punto ha supuesto un verdadero avance para la práctica clínica en esta enfermedad tan necesitada de nuevos enfoques.